EMPRESAS: Chiappai Marroquinería

Con todas las pilas. En la ciudad de Córdoba, Chiappai Marroquinería produce una variedad de carteras, cinturones y billeteras de cuidada manufactura. Roberto Chiappai orienta a sus tres jóvenes  hijos y a un grupo humano que también se destaca por su juventud. En los últimos años crecieron considerablemente –especialmente de la mano de sus productos en carpincho- y ya tienen planificado los pasos a dar en el futuro. 

“Esta empresa ya tiene 20 años y comenzó como un emprendimiento unipersonal de mi padre, Roberto”,  comenta Mauricio Chiappai, gerente comercial de Marroquinería Chiappai S.R.L.de la ciudad de Córdoba . “Mis hermanos y yo nos fuimos incorporando con el tiempo. Yo tengo 28 años, Hernán 25, y mi otro hermano, que está en producción, ya cumplió 23. Hace dos años nos mudamos a una planta más grande y actualmente incorporamos personal. Estamos creciendo, invirtiendo y pasando por un muy buen momento. La idea es aprovechar este buen momento de la economía para renovar la maquinaria”.

Mauricio Chiappai Los hermanos Chiappai

“Llegamos con nuestros productos a todas las localidades del país excepto Misiones, Corrientes y Formosa. Por el tipo de productos –explica Mauricio-  muchos de nuestros clientes están en las zonas que más visitan los turistas extranjeros”.

Los gama de productos de Chiappai incluye carteras, cinturones y billeteras. “Trabajamos mucho con el carpincho, que ocupa el 50% de nuestras ventas, y el resto está fabricado en cuero vacuno, incluyendo cuero con pelo y búfalo. La línea es de talabartería, por lo que el estilo de los diseños es rústico o campestre”.

Originalmente Roberto Chiappai comenzó su producción trabajando con cueros de iguana, cuando éste era un furor. “Nosotros no seguimos sus pasos –explica Mauricio- porque es un material complicado de trabajar y porque buscamos algo más masivo. Empezamos con el carpincho partir del 93 o 94, cuando pocos lo trabajaban. Desde esa época acompañamos el crecimiento del uso de ese cuero, hasta el boom del 2002. El carpincho llegó a significar cerca de 80% de nuestras ventas. Lo traemos de Santa Fe y resulta caro de trabajar legalmente porque requiere muchos trámites. Como cumplimos con todo, no tenemos problemas en justificar toda la mercadería a pesar de que recibimos inspecciones de “Fauna” hasta dos veces por semana. Esto le brinda seguridad a nuestros clientes, quienes tampoco tienen dificultades con estos temas-asegura-. Ahora disminuyó un poco su comercialización y empezó a crecer la del cuero de vaca, con un poco de cuero de búfalo”.

El directivo comenta que el staff  de Chiappai Marroquinería es joven, tanto el que se desempeña en planta como los viajantes y la gente de administración; y los profesionales que los asesoran están recién recibidos o a punto de recibirse.

La empresa se provee también con diversas curtiembres del gran Buenos Aires, entre ellas una que nos elabora artículos sobre pedido. “Hemos incorporado a una diseñadora industrial  con el objetivo de ampliar la variedad de productos de cuero de vaca. El uso del carpincho tiende a disminuir, por lo que queremos diversificar la venta con productos bovinos, incluyéndolos dentro de la línea de talabartería o incorporando productos más formales, principalmente para la mujer. Éste es nuestro proyecto y con esa mercadería pensamos orientarnos a exportar. Con la talabartería nos parece que no es posible porque tiene un nicho muy pequeño y puntual en el mercado exterior. Al menos en comparación al mercado de los productos de cuero para el vestir diario tanto en Europa como en los Estados Unidos”.

La planta de Chiappai es un ejemplo de orden y funcionalidad, y también buenos equipos. Al recorrerla se constata la juventud del personal y muy clima de trabajo. Lamentablemente, por normas de la empresa no fue posible tomar fotografías. 

 
 


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