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INFORME ESPECIAL |
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1er Foro de la Industria del Calzado de América Latina El sector selló su unidad para enfrentar la agresión de la industria de Asia que viola acuerdos de OMC y OIT Por aclamación las cámaras y asociaciones de los países con mayor industria del calzado de América Latina celebraron su unidad para afrontar el desborde de la competencia asiática en los mercados de la región. Reunidas en el Foro de la Industria del Calzado de América Latina, que sesionó en Buenos Aires, el 30 y 31 de agosto, las entidades empresarias acordaron trabajar mancomunadas para lograr que sus respectivos gobiernos actúen en forma coordinada para frenar una invasión que ha destruido miles de empresas y cientos de miles de puestos de trabajo en los últimos diez años.
Convocados por la Federación Argentina de la Industria de Calzado, FAICA, las entidades representativas de Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Venezuela y Uruguay se dieron cita en el Marriot Plaza de Buenos Aires para debatir la situación planteada por la agresión de la industria asiática.
Luego de la apertura brindada por el presidente de la FAICA, Alberto Sellaro y el Ministro de Economía de la Argentina, Lic. Miguel Peirano, el Foro escuchó los aportes de funcionarios argentinos y dirigente argentinos, especialistas y los titulares de las asociaciones latinoamericanas participantes. Se estructuraron siete paneles y dos conferencias, ambas a cargo de integrantes de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, ONUDI, Sergio Miranda da Cruz, Director de Agro industria y Apoyo Sectorial y Ferenc Schmel, experto en calzado de esa organización.
Al cierre del Foro, las entidades empresarias participantes firmaron un Acta señalando que “debido al grave daño que provoca en la industria del calzado el fuerte incremento de las importaciones, particularmente las originarias de Asia, muchas de ellas a valores bajos o subfacturadas, las Cámaras sectoriales de la Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, México, Paraguay, Uruguay y Venezuela acordaron reclamar a sus respectivos gobiernos la aplicación de las siguientes medidas tendientes a eliminar la competencia desleal: Aplicación de cláusulas de salvaguardia; Derechos antidumping; Valores de referencia y Aduanas especializadas. (ver nota aparte)
A continuación reseñamos algunas palabras vertidas por los disertantes, y en la columna derecha encontrarán una síntesis de sus intervenciones y algunas de las presentaciones que aportaron.
Al abrir el panel, Alberto Sellaro advirtió que el Programa del Foro se proponía compartir una revisión sobre la industria latinoamericana del calzado, su situación, problemática y perspectivas de crecimiento, haciendo principal hincapié en la amenaza asiática para este sector en Latinoamérica” y también proponiendo “políticas que reduzcan la competencia desleal y permitan el crecimiento sostenido de las economías regionales”. Aseguró que “esta propuesta surge de la necesidad de unión y trabajo conjunto, así como de plantear pautas claras que beneficien a las industrias del Continente”.
Sellaro destacó el éxito del ‘modelo’ implementadas por el gobierno argentino del presidente Néstor Kirchner y destacó el papel jugado por el Lic. Miguel Peirano. Señalo que el funcionario, que antes de ocupar la cartera de Economía, fue secretario de Industria, tiene un perfil industrialista y que mantiene un fuerte compromiso con producción, con la industria en general y con la del calzado, en particular. “Desde el comienzo de su gestión ha respondido a las necesidades del sector con medidas y políticas activas”, dijo.
Respecto del Foro que dejó inaugurado, el ministro Peirano destacó que era un encuentro “histórico y fundamental para el desarrollo de la industria del calzado de la región”, “Esta industria tiene un enorme potencial futuro y un rol trascendente. Tenemos los recursos y la capacidad, y por eso el mercado interno que tiene que ser priorizado para quienes invierten en los países”, remarcó Peirano. Asimismo, exhortó a todos los países de la región a “consolidar el potencial de esta industria en la región, unidos detrás de un objetivo en común, con posibilidades de desarrollo para todos”.
La ministra de la Producción de la provincia de Buenos Aires, Lic. Débora Giorgi a su turno aseguró que “China tiene cada vez más poder de negociación frente a los países más desarrollados”, pero sostuvo que “Latinoamericana tiene una posición más sólida”. Consideró que “China requiere un esfuerzo latinoamericano para neutralizar sus amenazas pero también para aprovechar sus oportunidades”, y afirmó que para ello es preciso “crear cadenas de valor en la región”.
La funcionaria también señaló que “es preciso preservar el mercado interno y aplicar políticas de subsidios para innovación tecnológica”, pero puntualizó que “hay que actuar regionalmente para aprovechar la ventaja latinoamericana en la negociación”. China tiene costos bajos, incentivos estables, y bajos estándares laborales y medioambientales”, remarcó Giorgi, por lo cual sostuvo que “hay que aplicar todos los mecanismos que tengamos en el marco de la OMC y la OIT”. También propuso emplear “todos los mecanismos de control aduanero para evitar subfacturación y triangulación”, y añadió que se debe “estimular la productividad del sector en nuestros países pensando en un contexto regional”.
A su turno el sindicalista Agustín Amicone, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de Argentina (UTICRA), se refirió a la amenaza de China, y sostuvo que “para competir en igualdad de condiciones no basta con las regulaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que siempre están en contra de los países en desarrollo, sino que también se necesita imponer las normas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”. No es posible competir con la esclavitud. En China los trabajadores deben tener las mismas condiciones laborales que en el resto de los países de la OIT”, reclamó Amicone.
En el panel sobre ”La Situación de la Industria del Calzado en América Latina” que integraron dirigentes de las cámaras de Brasil, Paraguay, Uruguay y México, Milton Cardoso, presidente de Abicalçados fue categórico al señalar que China fabrica 8 de cada 10 productos que se fabrican en el mundo. El dirigente brasilero cuestionó a los Gobiernos que pretenden negociar con ese país, al preguntar: "¿vamos a negociar para hacer que sean nueve de cada diez los pares de calzados chinos que se usan en el mundo?".
Cardoso dijo que con China “competencia no es justa, las herramientas que tenemos en la OMC tampoco son justas ni eficaces”. Agregó que "se pierde el tiempo en discutir medidas que no resuelven el problema, porque la situación de trabajo en China no es humana, al igual que en otros países de esa región".
"Es la decisión de los Gobierno si se quiere o no se quiere tener una industria del calzado en la región", afirmó el titular de Abicalçados, al tiempo que consideró que "la integración de las cadenas, y la diversificación de industriales en otros países de la región puede ser una medida de fortalecimiento para el sector".
En tanto que Vicente Ramírez Santa Cruz, vicepresidente gremial de la Unión Industrial Paraguaya y ex presidente de la Cámara del Calzado de Paraguay, planteó la necesidad de seguir "profundizando las medidas a nivel regional y trabajar para lograr precios de referencia similares en toda la región o al menos márgenes mínimos y máximos en partidas arancelarias".
Para el empresario, "la integración del MERCOSUR y América latina se tiene que dar por el sector privado, ya que las burocracias impiden que se haga de otro modo". Destacó las batallas que dimos algunos con el Gobierno por elevar el Arancel Externo Común (AEC) es el primer paso para que la industria se mantenga, desarrolle y progrese. La propuesta es que sigamos profundizando las medidas a nivel regional, trabajar para lograr precios de referencia similares en toda la región o al menos márgenes mínimos y máximos en partidas arancelarias", afirmó Ramírez Santacruz.
Por su parte, el secretario general de la Cámara del Calzado de la República Oriental del Uruguay, Daniel Tournier, enumeró la situación que vive su sector por la invasión de productos chinos y propuso que para resguardar la industria del sector en su país, "no ingrese ningún calzado a un precio inferior a la sumatoria de sus componentes en el valor mundial".
Al referirse a la situación de la industria del calzado de México el presidente de CICEG, José Antonio Abugaber Andonie, advirtió que las amenazas que sufren tienen que ver con "el contrabando, la piratería, la informalidad y la corrupción en el país". Abugaber no sólo se refirió a la amenaza que significa la importación de productos chinos sino también de otros países del sudeste asiático, es especial de la India, a la que consideró "un submarino que va a rebasar a China".
El dirigente señaló que para defender a su industria nacional, México está generando un plan estratégico de la industria para contrarrestar estas amenazas, y propuso a la "hacer un bloque, un convenio contra todos los países que hacen prácticas desleales", como China, Taiwán, Vietnam y Corea.
Invitado espacial al panel sobre “Importaciones y Competencia Desleal. El rol de la Aduana” el director general de Aduanas de la Argentina , Ricardo Echegaray, señaló que “el rol de la Aduana es defender el comercio exterior seguro y transparente”. El alto funcionario destacó que eso “permite impactar de lleno en la defensa de la industria nacional, y el combate contra la subfacturación”. Más adelante dijo que “la articulación con el sector privado es fundamental, y se está trabajando con la industria en el articulado de reglas de control de la gente que hace la inspección”, indicó Echegaray.
En tanto, el presidente de la Confederación General Empresaria (CGE), Marcelo Fernández, consideró que “una de las grandes cuestiones que tenemos que resolver en Argentina y Latinoamérica es alcanzar los lazos y la fuerza para que el sector político y los funcionarios sepan defender nuestros intereses” pero Fernández agregó que el hecho de que “defiendan nuestro trabajo, todo depende de la tarea que hagamos”.
El director de Agro industria y Apoyo Sectorial de la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), Sergio Miranda Da Cruz, se refirió a las tendencias mundiales del sector y las perspectivas de la industria latinoamericana. El funcionario explicó que los países asiáticos cubren el 80 por ciento de la producción mundial de calzado, pero entre ellos sólo China abarca el 60 por ciento lo cual “desequilibró toda la producción mundial”
Aclaró que aunque tiene una alta concentración de la producción mundial, también el consumo en ese país está en alza, con graves “problemas de abastecimiento de agro y electricidad crecientes y con altos costos logísticos para el traslado”. Sumado a esta realidad, advirtió que China tiene “costos laborales crecientes”, con lo cual estimó que el gigante asiático “disminuirá su participación en el mercado en los próximos años” para abastecer su propio mercado interno, lo que dará “grandes oportunidades para América Latina”.
·Explicó que “el consumo interno en China en 2006 alcanzó al 38 por ciento de la producción de ese país, con 3.300 millones de pares y se estima que en 2010 se consumirán 5.000 millones, con lo cual Miranda Da Cruz previó que para seguir desarrollándose “deberán ganar espacio aumentando la productividad y no expandiendo sus mercados”.
“Creemos que China va a aumentar ingresos, sus gastos en calzados, va a aumentar el valor y los precios (de esos productos) y se espera que esto genere oportunidades para América Latina, basadas en innovación, adecuación de estándares, calidad de servicio, infraestructura y coherencia”, sostuvo el director de ONUDI.
La secretaria de Industria de la Nación, Leila Nazer, señaló que el actual Gobierno argentino “apoya, estimula y alienta la inversión y el empleo en la Argentina, resguardando su producción respecto de las importaciones porque entiende que primero se necesita fortalecer el mercado interno”. Asimismo propuso “al resto de los países latinoamericanos a complementar producciones” con la Argentina y Brasil, para que “mutuamente fortalecidos podamos salir al mundo a exportar y enfrentar las amenazas de las producciones masivas de otras regiones”.
El consultor de Abicalcados de Brasil, Profesor Enio Klein, sostuvo que hay que la industria latinoamericana debe desarrollar una identidad propia, fusionando cada cultural en el producto para que identifiquen a los zapatos con nuestras raíces, como por ejemplo el tango.
“Si quieren tener éxito en el siglo XXI, hay que borrar la palabra industria y cambiarla por servicios y conocimiento. Por eso esta industria se tiene que asociar con la industria cultural. Vender zapatos es más una cuestión de comunicación sociológica. Son activos intangibles. Los que van a tener éxito son los que manejen los intangibles, el corazón del consumidor. Somos zapateros, es importante, pero no se olviden de trabajar la comunicación, la marca”, dijo Klein. El asesor de Abicalcados destacó la importancia del mercado Latinoamericano y la necesidad de entrar en bloque a nuevos mercados. “Tenemos 600 millones de habitantes en América Latina que consumen más de 2 mil millones de pares de zapatos. Ese es un activo que debemos mantener, un patrimonio. Latinoamérica no depende de materia prima de China, se autoabastece. Tenemos que estar muy seguros de eso y aprovechar la situación. Los Estados Unidos se convirtieron en una potencia económica mundial cuando unieron el Atlántico con el Pacífico. Lo mismo tenemos que hacer nosotros. Tenemos más población que la Unión Europea, tenemos materias primas que nos dan independencia, debemos entrar con fuerza en ese mercado”, afirmó el Profesor Klein.
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, consideró “necesario” que los sectores empresariales “persistan en la defensa de los legítimos intereses de las industrias, combatiendo la competencia desleal, el contrabando y el dumping, sobre todo del sudeste asiático”. Lascurain destacó especialmente el rol que de la inversión el sector del calzado que dio un “ejemplo” en el abastecimiento de la demanda interna y externa, produciendo y exportando lo que antes se importaba “gracias a la recuperación de a inversión, que entre bienes de capital e infraestructura ha superado los 95 millones de dólares promedio entre 2005 y 2006”.
El presidente de la Cámara Argentina de Industriales Proveedores de la Industria del Calzado, Francisco Pugliese, destacó “el crecimiento del sector del calzado, la mayor producción que mostró y el progreso generado” y destacó el aporte “la industria proveedora del calzado, que durante años ha mejorado productos y maquinarias”. El directivo advirtió que los cotos de producción “solo se pueden reducir con mayor tecnología”. Pugliese apuntó contra las “políticas erráticas que tuvimos en los ‘90 y que llevaron a perder el potencial del sector proveedor del calzado”, y también coincidió en que “están dadas las condiciones para ir recuperándose en materia de maquinaria”. En cuanto a los “pilares” para la definitiva recuperación del sector, sostuvo que se “debe luchar en generar una marca país, para instalar en la mente de los compradores una marca argentina, propia y así posicionarse en el mercado latinoamericano”.
Por su parte, el Ceo de Indular, Guillermo Gotelli, coincidió en que en la Argentina están dadas las condiciones económicas para el desarrollo del sector del calzado, en especial por el tipo de cambio alto, pero advirtió que al país aún le “falta capacitación para que el sector financiero pueda evaluar a nuestra empresas y pueda asignar ahorro para la producción”. “Tenemos que tener un tipo de cambio alto que permita ahorro y superávit gemelos, pero ese ahorro se debe asignar a la producción, y para eso necesitamos financiamiento y mejor acceso a ese financiamiento”, sostuvo Gotelli. En este sentido, aclaró el financiamiento permitirá “aumentar la producción”, que deberá tener “como plataforma al mercado local para acumular capital y así lanzarse luego a conquistar nuevos mercados en igualdad de competitividad”.
El vicepresidente de la Cámara Argentina de la Industria del Calzado, Sergio Panossian, también cuestionó duramente las políticas asumidas por el Gobierno en la década del 90, “donde se perdieron empresas y puestos de trabajo, y hasta hoy padecemos el cierre de escuelas técnicas”. Por eso, destacó el trabajo conjunto entre la entidad que preside y el Estado “para mejorar la capacitación de los trabajadores” y la creación del “Centro de Recursos Humanos para el Calzado, CEFOTECA”, un camino que se puede recorrer “gracias a una política económica que ayuda a la industria”.
Luego de un pormenorizado detalle sobre el ingreso masivo de productos asiáticos al mercado, el brutal cierre de empresas que tuvo lugar en los últimos trece años y el trabajo incansable del empresariado venezolano contra este problema, Moretti denunció el ‘modus operandi’ de las importaciones. “Si un país aplica el antidumping contra China, ella lo evita por medio de un certificado de origen falso de, por ejemplo, Indonesia, Malasia, etc. La OMC no previno esto y hay un vacío jurídico en sus normas. En Venezuela se hicieron investigaciones para mostrarle esto al gobierno. En 2006, se registraron en el INE 15.000 millones de pares de calzado importados de Indonesia, pero este país dice que fueron 20.000. La diferencia pertenece a China. HoyVenezuela no habla de China sino de Asia”, explicó. Asimismo acuso a China de “violar las reglas de la OIT y eso nos da una desventaja”. Concluyó diciendo que “no habrá una solución si el gobierno no ve la importancia del a manufactura para el desarrollo de un país”.
Luego de narrar una anécdota de una visita a una empresa de Guangdong, China, que maca el grado reexplotación e informalidad admitida `por el gobierno, Heitor Klein sostuvo que “debemos investigar a China dentro de China”. Asimismo lanzó otra pregunta fuerte: “Hay que preguntarse cuál va a ser el papel de África en los próximos años. Tiene las condiciones para producir calzado así que podría ser la próxima frontera”. Más adelante planteó una reflexión: “¿el mundo va a asistir pasivo ante la monopolización?” Creo que no. El mundo nos mira a nosotros porque somos una alternativa. Ningún player del mundo del calzado puede estar tranquilo si hay concentración en un país. El mundo mira a América latina y debemos estar listos para ocupar oportunidades. Es nuestro deber aprovechar las oportunidades y generar empleo y bienestar. Nos toca a las empresas. Es nuestro deber posicionarnos ante la sociedad y el gobierno para aprovechar la competitividad de América latina”, concluyó Klein.
El directivo ecuatoriano enumero datos de producción de China y de importaciones en su país, advirtiendo que son “cifras son dramáticas y alarmantes. “Ingresan productos por debajo de su costo y eso hizo cerrar a muchas empresas”, sostuvo. El empresario propuso acciones más eficientes que comprometan a todo el sector y a todos los países de Latinoamérica y lograr una representación de todos los países, construir una red en toda América Latina para defenderse de la invasión China y competir. “Hay muchas acciones a emprender juntos, se puede compartir experiencias y adoptar las estrategias exitosas de otros”, concluyó.
El dirigente chileno explicó que los zapatos chinos tiene un costo cinco veces menor, gracias la mano de obra muy barata y a la jornada laboral más extendida. Y describió que China tiene 3.500.000 trabajadores en el sector distribuidos en 18.000 fábricas. “Desde la Fedeccal nos agrupamos y logramos que pasara de 2 dólares a 7 el valor unitario del par importado desde China. Conseguimos sistema de rotulación indeleble, pero por ahora eso no alcanza”, sostuvo. Haycartegaray señaló que “debemos seguir trabajando en diseño propio país, mejorar productividad, hacer producto con los valores latinos y no regalarle el mercado a nadie”.
El directivo colombiano precisó que ese país, al igual que la mayoría de los latinoamericanos, presenta “cifras aberrantes” en el crecimiento de las importaciones originarias de China, incluso en las que ingresan trianguladas a través de Panamá”. En este caso, denunció que “los zapatos que entran de Panamá se están vendiendo incluso a menores precios que los chinos, con lo cual las autoridades están evidenciando que se han estado dando operaciones de lavado de dólares a través de la industria del calzado”. Reiteró que el “avance de las importaciones genera consecuencias nefastas para la industria”. En este sentido, Flórez propuso crear una “estrategia colectiva regional y de lobby” y reforzar la posición de la sensibilidad de los productos del calzado en la OMC.
Horacio Moschetto, remarcó que “América Latina debe llevar propuestas y soluciones en políticas en conjunto, no solo problemas” a las negociaciones internacionales, así como “intercambiar y compartir información aduanera” para controlar las importaciones. Como contrapartida, señaló que los empresarios “no tienen que tener miedo de denunciar irregularidades” y además “demostrar un “fuerte compromiso en inversión, en crecimiento, en formalización del sector”. En relación a las medidas para limitar importaciones de Asia que anunció el gobierno y la Aduana argentinos, “están perfectamente contempladas en la OMC” y que “no se debe aceptar que China se niegue a dar información sobre facturación” de sus exportaciones. Finalmente señaló: “tenemos la oportunidad de trabajar en forma conjunta. Llevamos con orgullo por el mundo la representación de nuestros países y Latinoamérica. Tenemos un largo camino, pero vamos bien. Debemos llevar una negociación de Latinoamérica y de todos los sectores sensibles”.
El director adjunto de Comercio Exterior y Negociaciones Internacionales de la Cámara del Calzado de México (CICEG), Luis Gerardo López, coincidió en que más allá de los acuerdos bilaterales que pueda tener su país, la región debe “enfrentar como bloque a China y a los países asiáticos”. López puntualizó que México tiene “12 tratados de libre comercio con 44 países” y adelantó que está “negociando con Corea del Sur, con Perú”, mientras que “hay otros países interesados en acuerdos”.
El 1er. Foro de la Industria del Calzado de América latina concluyó con la firma de un Acta de Cámaras de América Latina, por parte de todas las entidades de los nueve países participantes (ver aparte) y se cerró con la presentación del experto Ferenc Schmel sobre “El Programa de ONUDI para la Competitividad Global de la Industria del Calzado en Países en Desarrollo”. Las palabras finales estuvieron a cargo de Alberto Sellaro, Presidente de la Federación Argentina de la Industria del Calzado, FAICA. El directivo agradeció la participación de las delegaciones de las entidades colegas del Continente y al profesionales de su institución que tuvieron a cargo la organización del evento.
* Recomendamos ver en la columna de la derecha la información relacionada y complementaria.
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Carlos Oller, Miguel Hames, Alberto Sellaro, Luis Gustavo Flórez, José Abugaber, Nicola Moretti, Milton Peñaloza, Carlos Fleitas, Daniel Tournier y Heitor Klein
Déborah Giorgi, Leila Nazar, Miguel Peirano, Alberto Sellaro, Miguel Hames y Carlos Oller
Miguel Peirano
Alberto Sellaro
Manuel Zavallone, Sergio Panossian, Nicola Moretti y Fabián Agnese
Enio Klein, Heitor Klein, Luis Gustavo Flórez, Luis Gerardo López, José Abugaber y Doris Rodríguez
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