El futurólogo David Shah comenzó diciendo “El último
lujo es comprar nada”. A lo largo de las siguientes dos horas explicó lo
qué quería decir. En líneas generales habló sobre el futuro de los
bienes de lujo, específicamente dentro de la industria del cuero el cual
es parte de este mercado.
La ocasión se dio en un seminario desarrollado
durante APLF - Materials, Machinery and Technology (MM&T) y Fashion
Access en la ciudad de Hong Kong. Shah fue el expositor y Mike Redwood
fue el moderador del impactante y multitudinario encuentro.
Lo que sigue es una síntesis de las definiciones y
arriesgadas predicciones de David Shah:
Aunque las opiniones varían entre aquellas personas
que intentan explicar con seriedad las tendencias a venir, usualmente sí
coinciden que hay cinco niveles de lujo. Estos son:
1. Extrovertidos superficiales: interesados en
adquirir estatus.
2. Discernimiento y diseños renombrados: “Estoy
comenzando a entender la cultura”.
3. Emociones y experiencias: Emocionalmente
consciente. Individuos empáticos y más conscientes de sí mismos y su
entorno.
4. Responsable y consciente de las éticas
eco-ambientales.
5. Intelectual y poético: El
estado de no comprar nada.
En relación a lo que habitualmente los teóricos del
marketing califican como nivel de maduración –experiencia- de los
consumidores, Shah explicó que mientras China está en un nivel 1, Europa
está dirigiéndose al nivel 5. Es interesante ver como los europeos,
quienes crearon las marcas de lujo, ahora gradualmente se están alejando
de las mismas.
Más gente se está haciendo rica
(específicamente en Asia, pero no exclusivamente en esta región) y están
cambiando la imagen del lujo en ese proceso. Las marcas de lujo ya no
están sólo allí para los adinerados, ahora también están para las
“masas”. Ahora que los ricos no los están comprando, los productos de
lujo ya no están dirigidos a las personas más pudientes. Al contrario,
ahora es la clase media quien aspira ser rica y quiere mostrarlo. Por
ende, nace la masa-tigiosa. Masa-tigiosa significa un mercado
“prestigioso” para las masas, el cual involucra diseño, innovación,
sofisticación y funcionalidad. Por lo tanto, este sector medio del
mercado se está tornando interesante para el futuro de las marcas de
lujo.
En términos económicos mientras Asia está en auge,
Europa está disminuyendo su velocidad. El futuro es consumir menos,
comprar menos y tener menos hijos. Los consumidores de Occidente están
alejándose del estilo y la comodidad para acercarse a lo clásico, lo
cual engloba mucho más que comodidad. Los europeos están cada día más
conscientes sobre asuntos como producción sustentable, vestimenta
ecológica, madre tierra, impacto del monóxido de carbono, etc. Se
enfocarán en la ética y en la ética de la compañía más que fijarse en el
lugar donde son fabricados los productos. “El poder del futuro está en
las industrias y no en las marcas. Podemos hacer lo que queramos con
nanotecnología y ciencia”.
Los consumidores ven las marcas como amenazas que
reducen los pequeños negocios y afectan la variedad y cultura local. La
pregunta es ¿cómo combinamos esta actitud e inquietud con el lujo? ¿Cómo
creamos una agenda ecológica que sea atractiva para el consumidor? Shah
sugirió algunas ideas al respecto.
Las personas que tienen mucha
plata no les importan ni las marcas ni las cosas materiales. Ellos son
los bohemios con estilo. Las rarezas serán atractivas para aquellos que
lo tienen todo. En caso que deseen compran, ellos querrán adquirir
ediciones limitadas y por lo tanto estas ediciones serán lo “último” de
moda. Es el concepto de la perla en la ostra, en donde sólo se puede
encontrar una única perla en cada ostra. Las ediciones limitadas les
brindan a los productores una amplia oportunidad para experimentar con
el diseño de productos, la tecnología de producción y la fabricación
artesanal.
Para los consumidores adinerados comprar es una forma
de entretenimiento. El futuro de la venta al por menor se resume en la
experiencia que se genera al ir de compras. La tienda no son los
productos si no el efecto positivo que pueda crear en las personas. Las
tiendas al por menor no se limitan a la exhibición y venta de artículos
si no en la experiencia que le puedan ofrecer al consumidor. El lujo es
poseer cosas que son inéditas y no fácilmente hallables. Las marcas
huecas están muertas, las personas están buscando experiencias
legítimas.
El ambiente de la venta al por
menor se asemeja más a una galería de arte y los vendedores son como
curadores y críticos. Venta al por menor en solitario, ventas por
departamentos, ventas al por menor aisladas, reinterpretación del
minimalismo, son algunos de los nuevos conceptos que están evolucionando
a la par que los ricos valoran su privacidad evitando la publicidad.
Ellos quieren ser personas privadas, ricos y discretos. Para visitar la
tienda se requerirá de una invitación personalizada, a su vez que el
local comercial estará ubicado en lugares sumamente exclusivos y
extraordinarios.
Existe una demanda por un
diseño socialmente responsable que se base en la fiabilidad. El
consumidor es exigente y valora productos de alta calidad pero que no
publicitan su valor, como puede ser la ropa cara pero que es simple y no
ostentosa. Ellos quieren ser recordados de la existencia de una nueva
simplicidad, de un lujo que es memoria y descanso más que complejidad y
exceso. Es el “olor” a la austeridad.
Shah le recordó a la audiencia que el dinero no trae
la felicidad. Queremos resguardarnos en la nostalgia, estamos
descendiendo y queremos una vida más lenta y calmada que involucra
actividades como tejer, tomar el té, visitar museos y recolectar
recuerdos. Mientras los consumidores se vuelvan más intelectuales ellos
pensarán antes de comprar, buscarán lo de calidad y adquirirán sólo lo
que necesiten. Ya no se trata de enseñar lo que se tiene si no de de
hacer lo que es necesario y comprar las cosas que realmente valen la
pena. Productos de importancia sin publicidad, buena relación
calidad-costo y precios aceptables serán los artículos más buscados.
Productos de diseño que queremos mantener
La nueva simplicidad y austeridad
están emergiendo sin logos, etiquetas y marcas. Sin embargo, esto no
significa que los consumidores no comprarán.
Ellos comprarán
menos pero mejor: desean soluciones fáciles con las cuales puedan
contar. “Esta es la nueva austeridad. Sólo tú,
el espejo y tu peluquero. Están en la búsqueda de fabricantes en los
cuales puedan confiar más que en las marcas. Ellos quieren traer de
nuevo cosas del pasado y tener productos diseñados que aún desean
mantener.
El futuro de la moda está en
productos únicos hechos a máquina. Aquí es donde la tecnología y la
ciencia se unen con el arte y el diseño. Las innovaciones de diseño de
alta calidad dependerán del desarrollo tecnológico. Esto se respalda en
generación de nuevas materias primas. Sin nuevos materiales no habrá
nuevos diseños. Las revistas de moda serán ahora revistas de diseño y
buscaremos nuevas ideas en lugares como la feria de mobiliario de Milán
más que en una feria de moda.
En Europa y EE.UU. estan
comenzando a ser pensantes con el lado derecho del cerebro más que con
el lado izquierdo. En su libro “Una nueva mente: por qué los pensantes
con el lado derecho serán los gobernantes del futuro”, el autor Daniel
Pink, argumenta que en Oriente debemos tener en mente seis fundamentos
básicos de negocios – diseño, un cuento, empatía, juego, significado y
sinfonía. El futuro de Europa subyace en su creatividad y Asia aún es
tímida a la hora de reconocer su potencial.
En conclusión, Shah dijo que el futuro del lujo está
en el toque personal, en que exprese su ser de manera normal y no
llamativa, invierta en la pasión y la emoción con sentido común y
reconozca que el dinero no le puede comprar tiempo, amor y felicidad.
Recuerde que las mujeres mueven el mundo, ya que son ellas las
principales compradoras y por ende debemos aprender a venderles. Estamos
moviéndonos hacia otro nivel de diseño en búsqueda de nuevas
experiencias. Que sea colorido, individual, y mezcle el pasado con el
futuro, la tecnología y el diseño con gusto exquisito. Que sepa y
entienda cuál es el nivel de lujo del público al que se dirige y ofrezca
los productos ajustados a esto.
Carlo Rivetti de
la Compañía CP,
y un miembro del panel de este seminario, comentó que “el lujo es algo
que no se puede comprar, es una estado de la mente”. El futuro de las
marcas italianas está en los artículos hechos a la medida de la persona.
Estamos de vuelta en la tendencia en donde existe “un solo producto”
hecho por “una sola marca”. Estamos de vuelta al lujo como era descripto
antes. El lujo es cultura”, puntualizó.
David Shah es un reconocido
futurólogo y ha publicado Textile View, View2, Viewpoint, View Colour
Planner, y View China.
Fuente: APLF News, junio de 2008