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La
vida del calzado europeo
ahora esta en manos de los
importadores y las marcas
El 19 de noviembre
pasado, una mayoría de los estados de la Unión Europea
votó contra la prolongación de las tarifas antidumping
al calzado proveniente de China y Vietnam. Esta no es la instancia final
ya que debe ser tratado por el Consejo de los Estados Miembro. Sin duda
es una tema que puede pone la unidad comunitaria en tela de juicio,
ya que los países que no tienen industria del calzado se dejan
llevar por los intereses de las grandes importadores y distribuidores,
y las marcas que hacen su producción en Asia.
Si
bien el tema se dilucidará probablemente en una reunión
que se realizaría el 20 de diciembre próximo, se considera
que el apoyo mayoritario al levantamiento es un logro de las grandes
marcas que producen en Asia y los grupos de distribución europeos.
Ambos obtienen muy buenas ganancias comprando muy barato en China y
vendiendo a los bien provistos bolsillos –a pesar de la crisis- de los
europeos. La subvaluada moneda china y el euro en alza hacen milagros.
Los mayoristas y minoristas de la Unión Europea, dicen que a
causa de los aranceles antidumping aplicados a China (16.5%) y a Vietnam
(10%) pagaron alrededor de US$ 544 millones extras por año por
el calzado de cuero proveniente de estas dos naciones. Se calcula que
las tarifas antidumping aumentan US$ 2,60 el costo de cada par de zapatos
de cuero de esos orígenes. De todos modos, estos fondos los embolsa
la Comisión Europea por lo que quedan en la región.
Según
trascendió, 15 países miembro de la UE votaron contra
la prolongación de las tarifas, mientras que 10 –que tienen industrias
del calzado, cuero y afines votaron por mantenerlas, y 2 se abstuvieron.
“Trabajamos mucho para conseguir este resultado. Es un gran logro para
la Asociación de Comercio Extranjero (FTA)”, dijo Jan Eggert,
el secretario general de esta institución, que representa a los
importadores y vendedores al detalle del Viejo Continente, que esperan
recuperar esos US$ 544 millones para sus balances.
Los países que apoyan la eliminación de las medidas
antidumping son notoriamente los que no poseen industrias de calzado,
y no reparan el daño social que inflingirán la desaparición
de cientos de miles de puestos de trabajo que producirá la caída
de la industria en los 10 países que se oponen. Es evidente que
un gran pacto regional sin una preocupación por el tejido social
de todos sus integrantes, puede tener un futuro incierto. |