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Louis
Vuitton avanza en los
mercados de India y China
La maison francesa
continúa extendiendo el lujo francés por los mercados
asiáticos emergentes. El pasado 1 de diciembre se inauguró
la primera flagship de Lous Vuitton en Macao. El edificio resuma un
increíble lujo palaciego.
Ante las tasas de crecimiento económico registradas en Oriente
y el incesante aumento del poder adquisitivo de sus habitantes, Louis
Vuitton mantiene su interés por la India y China, ampliando su
red de boutiques en ambos países asiáticos.
Tras la ampliación de la boutique de Bombay, situada en el hotel
Taj Mahal Palace & Towers, Louis Vuitton comenzará el año
inaugurando su segunda tienda en la ciudad, que se incorporará
al lujoso entorno del complejo Taj Land's End.
“Nos sentimos muy satisfechos de anunciar la apertura de nuestra segunda
tienda en Bombay a principios de enero de 2010. Estará situada
en el Taj Land’s End, un hotel en el barrio residencial de Bandra, el
corazón del brillante Bollywood” ha declarado Yves Carcelle,
presidente y consejero delegado de Louis Vuitton.
Louis
Vuitton se inició en el mercado indio en 2003 con la apertura
de una tienda en su capital. Un año más tarde fue Bombay
el lugar elegido para el segundo establecimiento de la firma en el país.
Les siguieron otras aperturas en 2008, en el centro comercial DLF Emporio
de Nueva Delhi, y en Bangalore, en el centro comercial UB City.
La aventura china de Louis Vuitton se remonta a 1992, año en
el que abrió su primera boutique en el Palace Hotel de Pekín,
y hoy son ya 27 los establecimientos en el país. El pasado 1
de diciembre se inauguró la primera flagship en Macao. Se trata
de un espacio de tres plantas ubicado en una de las zonas más
sofisticadas de esta ciudad, uno de los destinos turísticos comerciales
y de ocio más importantes de Asia.
Son 50.800 las piezas de Led retro-iluminadas en forma de flores que
cubren la fachada de esta maison diseñada por Yabu Pushelberg.
El establecimiento incorpora una sala VIP de 140 m² que alberga
diferentes obras de arte, una librería, pantallas correderas
de caña de vidrio para los probadores, alfombras de seda y lana
tejidas a mano y acabados de platino y piel. Desde ella se accede a
la terraza de 195 m2, dividida en tres áreas con tonos marinos,
muebles de resina y relajantes vistas. |