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El
cuero marcó la despedida
de Jean-Paul Gaultier como
director artístico de Hermès
El
último desfile de Jean Paul Gaultier para Hermès, en un
majestuoso ambiente ecuestre con un toque argentino, cerró la
Semana de la Moda de París para la primavera-verano 2011. El
gran diseñador francés, que decidió abandonar la
dirección artística de la gran marca, puso de relieve
en su despedida la belleza y vitalidad del cuero en el mundo de la moda.
Empuñando
una fusta y con un sombrero redondo de gaucho argentino, la modelo Karlie
Kloss apareció vestida de cuero negro de la cabeza a los pies.
Llevaba también una camisa ligera, dentro de un corsé
en cuero prolongado por un pantalón ceñido a sus curvas.
Gaultier restringió voluntariamente su paleta -negro, blanco,
caoba y unos toques naranja- en este desfile, concentrándose
en "las pieles y cueros" característicos del mundo
de la equitación.
Con largas trenzas en la espalda y botas de montar o tacones altos
de cuero, las modelos combinaban múltiples variaciones de esas
materias, con un toque de piel de tiburón.
Gaultier se negó a dejarse llevar a la nostalgia. "Estoy
emocionado, tengo un nudo en la garganta, como cuando termina un desfile.
Es el fin de una linda historia de amor", afirmó ante un
grupo de periodistas, asegurando que sólo recordará "las
cosas bellas".
Tras siete años de colaboración, el ex enfant terrible
de la moda miró con "satisfacción" su trabajo
con Hermès, juzgando que logró "respetar todos los
códigos de la casa", sin traicionarlos.
El creador
dijo haber aprendido muchas cosas técnicas, profundizando su
trabajo sobre "muy bellos materiales". Algo visible en el
podio.
Con un fondo musical de tango, los pantalones para salir de noche se
usan bastante arriba de la cintura, mientras otros modelos exhibían
calzones de vaquero reforzados con cuero. |