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LVMH
asegura que busca un
acuerdo cordial con Hermès
El
grupo francés de artículos de lujo LVMH, propietario de
Louis Vuitton entre otras marcas prestigiosas, adquirió el pasado
mes de octubre un 14,2% de la casa Hermès. LVMH asegura en todo
momento que su entrada tenía vocación de inversión
a largo plazo y que no pretende tomar el control. Pero nadie le cree.
La sociedad
Hermès no confía en las intenciones declaradas por LVMH,
menos aún tras el aumento de participación de ésta
hasta superar el 20%.
La familia heredera de la marca de lujo Hermes, que controla más
del 70% del capital de la compañía, quiere que el gigante
mundial del lujo, LVMH representado por su propietario Bernard Arnault,
salga de su capital. El presidente de la sociedad de Hermes, Bernard
Puech, aseguró que la familia ha enviado a Bernard Arnault, un
mensaje de que retire de la compañía.
Respondió así a las explicaciones de Arnault, que al
dar a conocer que entró en el capital de Hermes afirmó
que tenía intenciones amistosas, y que no pretendía hacerse
con el control de esta marca de prestigio, sino sobre todo evitar que
“cayera en manos de algún fondo de pensiones o de un grupo extranjero”.
En la misma línea que Puech, el gerente de Hermes, Patrick Thomas,
insistió en que la cultura de su empresa "es difícilmente
compatible con la de un gran grupo. No es una lucha financiera, es una
lucha de culturas".
Bernard Arnault, el poderoso CEO de LVMH, repite que no busca el control
de Hermès, sino un acuerdo amistoso. Nadie le cree.
La firma Hermès continúa viendo
la entrada de LVMH como hostil y trata de defenderse con la creación
de un holding que reagrupará la participación de la familia
(73%) de modo que, si alguno de sus miembros desea poner en venta sus
acciones, el holding tenga derecho preferente de compra. La estrategia
está siendo estudiada por el ente regulador francés.
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Bernard Arnault, presidente
de Moët Hennessy Louis Vuitton (izq) y PatrickThomas Bertoux, CEO
de Hermès International
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