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ModAmont
en su publicidad
muestra una apelación al
esclavismo, que avergüenza
a toda la cadena industrial
En
la promoción de la reciente edición de su salón
ModAmont, feria de insumos para confecciones y manufacturas de cuero,
incluyó una imagen aberrante: una marca en el hombro de un hombre
negro. Es una apelación siniestra a las marcas a fuego que los
traficantes colocaban a los seres humanos secuestrados y esclavizados
en África, que luego vendían en las Américas. Una
afrenta dolorosa al lema “Liberté, égalité, fraternité,”
que acuñó y sostiene Francia desde su revolución,
aunque no siempre con la misma fuerza.
Sin
duda lo dicho esta claro y no habría mucho más que agregar.
Sólo esperamos que todos quienes hayan visto esta imagen en la
promoción de ModAmont hayan sentido la misma repulsión
por la banalización de una situación oprobiosa que, se
sabe, aún persiste.
El horror de la esclavitud no ha desaparecido de la faz de la tierra,
aunque hoy tenga procederes menos manifiestos. Por eso, esa imagen más
que convocarnos a concurrir a una feria debería ser un llamado
a la conciencia de los seres humanos para luchar contra toda forma de
explotación de un ser humano por otro.
Quienes quieran entender estas palabras como aplicables también
a ciertas formas de trabajo en países en los que las leyes sociales
no estan ni siquiera escritas, es probable que no se equivoquen.
Quizás el paso dado por ModAmont sea solo resultado de la estupidez
de un diseñador publicitario y la locura de una empresa por querer
generar un mayor impacto. Pero deberán saber que la ética
le debe poner límites a la “originalidad” y que con el sufrimiento
“del otro” no se puede “jugar”.
Mauricio Herzovich
Director |