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INESCOP
investiga obtener
biocombustible a partir de
los residuos de piel curtida
El
español Instituto Tecnológico del Calzado (INESCOP), junto
con el departamento de Ingeniería Química de la Universidad
de Alicante estudian soluciones mediambientales para el sector cuero
y sus manufacturas. Están investigado el desarrollo de una técnica
de pirólisis que, aplicada a los residuos de piel curtida, convierte
el desecho en combustible apto para diferentes procesos industriales.
El objetivo de esta investigación, respaldada por el Instituto
de la Mediana y Pequeña Industria Valenciana (Impiva) con más
de 16.000 euros, es obtener un bio-aceite que pueda ser utilizado como
combustible de forma similar a lo que ocurre con los derivados del petróleo.
El director general del Impiva, Daniel Moragues, ha señalado
que se trata de un proyecto "innovador, ecológico y con
un enorme potencial de futuro para el sector del calzado que vuelve
a poner de relieve el papel destacado que desempeñan los institutos
tecnológicos acercando las últimas tecnologías
a las empresas".
En este sentido, Moragues ha señalado que desde 2007 el Impiva
ha destinado 20 millones de euros a respaldar un total de 143 proyectos
de investigación liderados por el Instituto Tecnológico
del Calzado.
Según la Generalitat, con esta nueva técnica de aprovechamiento
de residuos "se espera mejorar el abastecimiento energético
de sectores industriales como el cerámico o el cemento, con un
elevado consumo energético ya que se favorece la integración
en los procesos industriales del bio-aceite obtenido como combustible
alternativo".
Los datos publicados por la Confederación Española de
Curtidores (CEC-FECUR) y la Federación de Industrial del Calzado
Español (FICE) señalan que durante el año 2009
se pudo alcanzar en España una cifra de 16.266 toneladas de residuos
de cuero curtido. Además de los residuos de piel que produce
la industria, los consumidores también contribuyen a la deposición
de estos residuos en los vertederos cuando se deshacen de los zapatos
usados.
A partir de los datos de consumo publicado por FICE en 2009, el consumo
aparente de calzado de cuero fue de 68.663 miles de pares. Estos zapatos,
depositados en un vertedero, pueden ocasionar un vertido de residuos
de más de 68.000 toneladas, de las que 17.000 toneladas corresponden
a residuos de piel.
"Estas cantidades no hacen más que evidenciar que existe
una problemática en cuanto al tratamiento de los residuos de
piel curtida, pues hasta la fecha, en la mayor parte de los casos, los
deshechos son almacenados en vertederos junto con el resto de los residuos
urbanos pudiendo así generar unos líquidos residuales
con alto porcentaje de contaminantes", ha subrayado la Generalitat.
INESCOP investiga sobre la pirólisis de residuos de piel con
el objetivo de "optimizar" las variables del proceso como
primer paso para conseguir realizar, en un futuro "no muy lejano",
la pirólisis completa del zapato y otras manufacturas.
Según Wikipedia, “la pirólisis es la descomposición
química de materia orgánica y todo tipo de materiales
excepto metales y vidrios causada por el calentamiento en ausencia de
dioxígeno. En este caso, no produce ni dioxinas ni furanos. En
la actualidad hay una tecnología muy eficiente en Inglaterra
que puede tratar todo tipo de residuos”. |