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INFORME EXCLUSIVO: COLOMBIA |
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Comportamiento del sector curtidor durante 1999
Teniendo una materia prima demandada, los curtidores pudieron expandirse hacia la exportación, creciendo un 13,1%, en dólares y reduciendo el impacto de la crisis. Si bien el comportamiento de la economía en el primer trimestre da cierto optimismo al sector, el aumento del 100% de la materia prima cuero y retoques en el precio de los químicos preocupa. Un detallado informe de la Asociación de Curtidores de Colombia, que publicamos en exclusiva, cobra especial interés luego del anuncio del gobierno de los Estados Unidos de que aportará US$ 1.300 millones para la lucha antidroga. Esta incursión estadounidense no será un dato menor en la vida de Colombia y de toda América Latina. A. ENTORNO NACIONAL
La
economía en 1999 se caracterizó por una gran recesión, el Producto
Interno Bruto (PIB) de la economía presentó en el año 1999 la mayor caída de la que se tenga registro al haberse contraído
cerca del 5.2%*
y presentó dos grandes extremos. El primero una baja inflación que
medida por el Indice de Precios al Consumidor (IPC) se situó en
diciembre de 1999 en 9.2%, inferior en 7.5 puntos porcentuales a la que
se observó en diciembre de
1998, y a la meta de inflación del 15% establecida por el Banco de la
República para ese año. El segundo por su elevado desempleo; la tasa
de desempleo llegó en diciembre de 1999 al 18.1%, levemente inferior a
la de septiembre del mismo
año (20.1%), constituyéndose en uno
de los mayores niveles de desempleo registrados. La marcada pérdida de
dinamismo de la actividad económica caracterizó una economía en
recesión en la que su aparato productivo se encuentra subutilizado, y
en donde casi una quinta parte de su fuerza laboral está cesante. La
recesión económica tiene causas de carácter externo como la crisis
financiera internacional desatada en 1998 y la crítica situación de
nuestros países vecinos; y otras internas como la fragilidad
financiera, los desequilibrios macroeconómicos, la intensificación del
conflicto armado interno y la incertidumbre política. Dentro
de las causas macroeconómicas de la recesión se pueden citar en primer
punto el excesivo crecimiento del gasto en la década de los noventa,
tanto público como privado, el primero produjo un déficit del sector público
de 3.6% del PIB en 1998 –frente a uno de 0.5% en 1990-, el segundo
indujo un auge en el precio de los activos y una caída del ahorro
privado de 14.1% del PIB en 1990 a 6.1% en 1998. Ese desbalance se
manifestó en un saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos que
después de ser superavitaria a comienzos de la década llegó a un déficit
máximo del 6.2% del PIB en el primer trimestre de 1998; el cual se
financió con un crecimiento de la deuda externa total que pasó de un
de 27.4% del PIB en 1994 a 36% en 1998. La mayor parte de este
endeudamiento la asumió el sector privado, cuya participación en la
deuda externa total aumentó de 34% a 48% en el mismo período. La
pérdida de confianza en la posición externa colombiana
derivó en ataques especulativos contra el peso, que se
tradujeron en una caída de las reservas internacionales y en una fuerte
presión alcista sobre la tasa de cambio y la tasa de interés interna.
Esta última como resultado de la contracción monetaria generada por la
caída de reservas internacionales y por las expectativas de una mayor
rentabilidad ante una mayor devaluación del peso. La incertidumbre
sobre la capacidad de financiar el desequilibrio externo se reflejó en
un incremento de la prima de riesgo que los inversionistas nacionales y
extranjeros exigían para mantener sus capitales en el país, lo cual
contribuyó a presionar al alza la tasa de interés interna. El
incremento de la tasa de cambio encareció significativamente el costo
de la deuda externa golpeando fuertemente al sector privado, al tener un
elevado nivel de endeudamiento externo. En el frente interno, el
incremento de la tasa de interés interna, sumado al
alto endeudamiento del sector privado condujo a una reducción de
las solicitudes de crédito, lo cual desestimulo la demanda y se
manifestó en un descenso del precio de los activos fijos –en especial
bienes raíces, esto repercutió en una pérdida de riqueza, al reducir
la base patrimonial de los hogares, las empresas y del sector
financiero. Como consecuencia de la situación descrita, el sector financiero experimentó un rápido incremento de su cartera vencida, con considerables pérdidas que debilitaron su posición patrimonial, resquebrajaron su solvencia y aumentaron su fragilidad. Ante ello, los intermediarios financieros comenzaron a restringir sus préstamos. La economía se resintió no sólo por la falta de crédito, sino también por la caída en la capacidad de consumo de los hogares y de la baja capacidad de la inversión privada resultante del deterioro en el patrimonio de las familias y las empresas. *
Este cálculo no incluye la reciente revisión del DANE sobre el
comportamiento industrial que indica una caída en la actividad
industrial inferior a la inicialmente estimada, lo cual se reflejará en
una menor contracción de la actividad económica en 1999 frente a la
que se reporta en este Informe. B.
SECTOR CURTIDOR
La
industria curtidora no fue ajena al entorno nacional vivido durante 1999
tal como lo reflejan las cifras de la
Muestra Mensual Manufacturera del DANE; el sector del cuero y sus
productos mostró un
decrecimiento de –8.22% en producción y del –13.76% en empleo,
frente a 0.02% y –8.64% en 1998; por su parte el sector calzado
presentó tasas de –37.46% y –30.56%, respectivamente, frente a
0.25% y –3.37% en 1998. Se
acentuaron los problemas de demanda, liquidez, cartera y cuero crudo
generados por efectos de la recesión y los cuales ya se habían
manifestado desde finales de 1997. La demanda interna continuo su caída razón por la cual los curtidores se vieron abocados a conseguir nuevos mercados en el exterior para satisfacer sus expectativas de producción y mejorar su cartera, ayudados por una tasa de cambio más favorable; lo anterior se aprecia en un incremento de las exportaciones en 13.1% en dólares y 56.5% en kilos, lo que representa un aumento de U$ 5.98 millones y 5.131 toneladas, vale la pena destacar el aumento en U$ 5.5 millones en cuero de reptil crudo y preparado lo que equivale a un incremento de 42.3%; de igual forma las exportaciones de cuero crudo y de azul mostraron incrementos de 46.3% y 36.2%, respectivamente, U$ 267 mil y U$ 1.6 millones. También crecieron las exportaciones de cuero terminado de bovino que en su conjunto totalizaron U$ 32.2 millones frente a U$ 27.5 millones del año 1998 para un crecimiento de 17.3%; en contraste la exportación de cuero artificial o regenerado descendió en 59.1% que en valores absolutos representó U$ 2.5 millones.
Lo
anterior destaca que el sector curtidor se ha venido convirtiendo en un
exportador neto en contraste con los sectores de calzado y manufactura
que han visto disminuir sus exportaciones y aumentar sus importaciones. El
90% de las exportaciones se han dirigido principalmente a Venezuela
(20.7%), Italia (18.9%), Singapur (13.1%), Estados Unidos (9.8%), México
(7.2%), Bélgica (5.8%), China (3.6%), Tailandia (3.1%), Guatemala
(2.9%), Japón (2.1%), Hong kong (1.7%) y Alemania (1.3%). Han perdido
participación Reino Unido, España y Panamá; vale la pena destacar el
crecimiento de las exportaciones a Singapur en 34.6%
(U$ 1.79 millones).
Las
importaciones de cueros y pieles tuvieron auge después de la apertura
económica pero desde el año 1993 han venido disminuyendo
paulatinamente ubicándose este año en U$ 8.7 millones, siendo éste el
que muestra un mayor decrecimiento con relación al año anterior
–45.3% (U$ 7.26 Millones), bien como resultado de la recesión económica
como por efectos de los precios internos más favorables en razón de
una tasa de cambio más real. Lo anterior da como resultado una balanza
comercial de U$ 44.4 millones, convirtiéndose en la mayor dentro de la
cadena productiva sin tener en cuenta otras exportaciones que también
se generan desde el sector curtidor como los juguetes para perro que
presentaron un valor de US$ 13.5 millones.
De
las importaciones el 55.0% (U$ 4.8 millones) corresponde a Cueros en
azul o Wet Blue y 17.1% (U$1.5 millones) a cueros y pieles preparados
después del curtido. Los principales países de origen de las
importaciones corresponden a Estados Unidos 44.09% (U$ 3.8 millones),
Chile 19.03% (1.6 millones), Ecuador 6.67% (0.564 millones), Venezuela
6.28% (0.549millones), Brasil 5.59% (0.489 millones), Argentina 3.63%
(U$0.317 millones) e Italia 3.18% (0.278 millones); todos ellos con pérdida
en su participación
desde 1998. Durante
la mayor parte del año el comportamiento del sector curtidor se vio
afectado por problemas de demanda, incremento en los costos de producción
como consecuencia del aumento en la tasa de cambio que encareció, en la
mayoría de los casos sin guardar la proporción, buena parte de los
insumos que son importados; a pesar de lo anterior el precio del cuero
terminado se mantuvo sin efectuar incrementos al manufacturero teniendo
en cuenta la recesión que también estaba golpeando al resto de la
cadena productiva. Los problemas de liquidez se acentuaron pues la
cartera aumentó dramáticamente, los créditos se cerraron, la cadena
productiva siguió siendo calificada de alto riesgo por las
instituciones financieras y los intereses se dispararon como
consecuencia de las políticas macro que adoptó el banco de la República
para defender la banda cambiaría la cual finalmente fue abolida.
El precio del cuero crudo logró mantenerse en precios razonables durante los ocho primeros meses a pesar de la baja en la matanza del orden del 9.1% (227.224 cabezas en las 67 ciudades). Sin embargo, a partir del mes de Septiembre se aprecia cierta reactivación por demanda del exterior en cuero crudo y en azul que sumado a la baja matanza empieza a mover los precios del cuero crudo al alza; de otra parte los problemas del mercado interno se aprecian en una muy baja demanda y recuperación de cartera que ha llegado a niveles alarmantes y el curtidor ve como una tabla de salvación el incremento de la demanda externa que ayudará significativamente a mantener produciendo las curtiembres y a mejorar la liquidez.
C.
PERSPECTIVAS PARA EL AÑO 2000
Se
espera para este año el inicio de la reactivación económica y de la
demanda, ya se han apreciado indicadores que así lo muestran como el
incremento en la demanda de energía eléctrica que venia teniendo una
tendencia decreciente y que a Febrero mostró un crecimiento de 3.4%
frente a igual mes de 1999, la venta de automóviles crecieron un 20.7%
en Febrero frente a igual periodo del año anterior, las ventas con
tarjetas de crédito crecieron a Enero un 8.0% siendo el más alto desde
Octubre de 1998; sin embargo los recientes problemas políticos sumados
a dudas sobre el proceso de paz, un desempleo que aumenta y demoras en
la aprobación de las reformas económicas; vuelven a colocar en
incertidumbre este proceso de reactivación con la rapidez que todos
desearíamos. El
sector curtidor ha iniciado el nuevo año con una muy baja demanda,
incremento en los precios del cuero crudo,
en más de un 100% durante el primer trimestre del año, y en
productos químicos; es inminente un alza en el precio del cuero
terminado hasta unos niveles que permitan una adecuada rentabilidad de
la actividad curtidora que logre absorber
estos incrementos. Continuaran
los problemas de demanda nacional ante una lenta reactivación de la
economía que repercutirá en la rotación de la cartera en el mercado
nacional, desde luego si se mantienen en los mismos niveles los precios
del cuero crudo traerá consecuencias dramáticas sobre el flujo de caja
de las curtiembres y afectará su normal desempeño. |