|
La UE
defiende su calzado frente a la invasión asiática
Europa ha decido no bajar los brazos frente al
avance de la masiva producción de calzado en los países del Sudeste
Asiático, y especialmente en China. La Comisión Europea ha dado su
respaldo al sexto programa marco elaborado por la Confederación Europea
del Calzado (CEE) para, en el plazo de diez años, llevar a cabo diversas
acciones, iniciativas y proyectos tendentes a fortalecer y hacer rentable
el zapato que se fabrica en Europa frente a los productos de Asia.
El
presidente de la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE),
Rafael Calvo, señalaba recientemente que 'hay que controlar el mercado y
que el producto que se haga en Europa y en España sea muy difícil de
fabricar en otros países. Tenemos que lograr que esos países asiáticos que
ahora compiten en mano de obra no puedan seguir el ritmo del producto
europeo', comentó.
Rafael Calvo recordó que
FICE viene impulsando ya desde hace cerca de cinco años unas líneas
estratégicas basadas en la moda, la cooperación, la innovación, la
investigación y el desarrollo, y las nuevas tecnologías de la
comunicación. 'El futuro del sector debe serlo en toda Europa y eso pasa
por cambiar de una actividad basada en los recursos y dirigida por la
industria a una actividad basada en el conocimiento y dirigida por el
mercado. El mercado es el que va a mandar en el futuro', afirmó.
Este programa a diez años
va a contar con el apoyo del Instituto Tecnológico del Calzado (Inescop) y
otros organismos públicos estatales. 'El programa permitirá que el calzado
se siga haciendo en Europa, eliminando que el factor del costo de la mano
de obra sea determinante en el proceso de fabricación. Las empresas tienen
que ir estructurándose en esta dirección. Hay que profundizar en un camino
que ya ha empezado a iniciarse y por el que FICE ya apostó hace tiempo. Si
conseguimos el valor agregado que no tiene el producto que se hace en los
países asiáticos lograremos que este sector manufacturero pueda sobrevivir
en Europa frente a la incorporación de otros países con una mano de obra
barata', explicó igualmente el presidente de FICE.
Rafael Calvo añadió que esta estrategia no descarta que las empresas
puedan cooperar y sacar parte del proceso productivo a otros países. 'Eso
no significa que se cierren aquí las fábricas y se trasladen fuera. Lo que
hay que hacer es favorecer que las empresas puedan trabajar aquí
facilitando al mismo tiempo la cooperación. Hay seis empresas importantes
y muy conocidas, por ejemplo, que ya están fabricando segundas marcas en
otros países. En Alemania el 30 por ciento de las empresas han trasladado
su producción fuera y en el sector del textil alemán son ya 400 las firmas
que producen también en otros países', indicó el presidente de FICE.
(Paso-Paso) |