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TRUJILLO,
DESARROLLO Y CRISIS DE UN MODELO La
ciudad de Trujillo es uno de los centros más importantes de producción
de calzado en el Perú. Se calcula que unas cien mil personas dependen de su
manufactura. Las condiciones existentes en esta región -proliferación
de pequeñas unidades productivas- son seguramente similares a otros
lugares del Continente y las situaciones que viven los trujillanos
pueden ser asimilables a muchos otros puntos de nuestra geografía. Un
detallado trabajo del experto Edgar Alvarado Bazalar, describe su
estructura y desarrollo y analiza la crisis actual. Brindamos aquí una
síntesis del referido estudio. El
sector cuero y calzado de Trujillo, Perú, es un conglomerado de más de
2.000 pequeñas y microempresas productoras de calzado, incluyendo a 300
abastecedores de materiales y componentes, cerca de 500 tiendas
comercializadoras, servicios especializados como modelaje, seriado,
cosido de plantas, desbastado, fabricantes de etiquetas, cajas, etc.
Asimismo ocupa a miles de trabajadores, generando ingresos para cerca de
100,000 personas considerando
a las familias. El
calzado de Trujillo se vende en todo el Perú
a través de una extensa red comercial y se calcula que esa
ciudad se produce cerca del 50% del calzado del país. Este
desarrollo da lugar al funcionamiento de un grupo de instituciones que
directa o indirectamente trabajan en el fomento del sector: Asociaciones
de Productores, Asociación de Curtiembres, Municipalidad, Dirección
Regional de Industrias, Proveedores, Cámara de Comercio, Institutos,
Universidades, ONGS entre otras. Estas instituciones realizan diversas
actividades en beneficio del sector, aún cuando el nivel de
especialización y articulación entre ellas todavía es limitado. HISTORIA Cuando
los primeros pobladores del distrito de El Porvenir en la ciudad de
Trujillo comenzaron a producir zapatos a principios de los años 60,
pocos se imaginaron la expansión y significado que esta
industria tendría para Trujillo.
Estos migrantes andinos con mentalidad de pioneros, han
desarrollado una impresionante red de producción, abastecimiento y
comercialización de
calzado única en el Perú. Por ellos, Trujillo se ha ganado el título
de Capital del Calzado del Perú. En El Porvenir, distrito dónde se
concentra mayoritariamente el sector, se estima que en cada casa existen
entre 1 a 2 personas vinculadas a este sector; de allí que no sea una
exageración decir que en El Porvenir en cada casa se hacen zapatos. GLOBALIZACIÓN
Y CRISIS Hasta
fines de los años 80 el sector experimentó un rápido crecimiento
horizontal. Alrededor de las empresas productoras de calzado existe un
entorno de proveedores, aunque también hay un número significativo de
empresas localizadas fuera de esta ciudad que proveen con insumos. Todo
esto genera una compleja red de intercambio de empresas y personas. El
crecimiento del sector cuero y calzado de Trujillo ha tenido lugar en un
contexto económico y político marcado por el aislamiento del país,
dentro de un esquema de protección del mercado interno. Estas
condiciones, sin embargo, han variado radicalmente en los años 90. El
Perú, como toda Latinoamérica, se enfrenta a un nuevo patrón de
competitividad internacional basado en la apertura de los mercados, la
internacionalización de la economía y un nuevo esquema organizativo y
técnico-productivo flexible, que constituye el marco bajo el cual los
productores trujillanos deberán medir su capacidad competitiva en el
futuro inmediato. El
constante aumento de las importaciones, especialmente de los países asiáticos,
ha generado una aguda competencia y puesto en peligro a un gran número
de empresas del sector que generan empleo e ingresos a la población. Por
otro lado, la producción de calzado de otras ciudades del país apenas
si competía con el calzado de Trujillo, caracterizado, en gran proporción,
por elaborar zapatos a precios bajos para un segmento de mercado de
escasos ingresos. Estos productos eran elaborados con insumos de menor
calidad y precio, en gran parte de proveedores locales. Los productos de
mayor calidad y precio de Trujillo se abastecían en Lima. Esta
tendencia se ha fortalecido en los últimos años por la mejor oferta y
precios existentes en Lima y también por el mercado limeño adonde se
dirige fundamentalmente el calzado trujillano, atomizado comercialmente. De
este modo, los graves efectos del centralismo peruano se han
intensificado considerablemente en este período, fortaleciendo las
condiciones competitivas de la ciudad de Lima en perjuicio de las
provincias y poniendo en grave peligro los factores de localidad de la
ciudad de Trujillo como centro productor de calzado. Además,
en razón de la recesión, desempleo y menores ingresos, se observa un
cambio en los patrones de uso de calzado, una parte de la población ha
optado por usar sandalias y zapatillas de bajo precio con insumos sintéticos
importados en desmedro del calzado tradicional que produce Trujillo. SITUACIÓN
ACTUAL Y PERSPECTIVAS Como
resultado de este proceso, las empresas de menor tamaño y capacidad han
cerrado, mientras aquellas con mejores condiciones organizativas y
tecnológicas tienen mas oportunidades. Un
estudio del año 1992 muestra que las empresas productoras de calzado
agrupadas en 4 segmentos según sus características –subsistencia,
acumulación incipiente, crecimiento y pequeña empresa- ascendían a
una 4.600 y ocupaban 19.241 trabajadores. Sin embargo, recientes
estudios realizados por MINKA indican, en base a los cambios ocurridos
hasta la fecha, un intenso proceso selectivo en el sector: en el período
1997/1998 queda sólo el 36% de esas empresas y sólo un 43% de los
trabajadores del período anterior siguen empleados. Es por eso que
observamos un aumento del tamaño promedio por trabajador y elevación
de la productividad por empresa. Se
requiere por tanto de un intenso proceso de modernización del sector en
la cadena productiva con capacidad para mejorar la calidad de la mano de
obra, los procesos productivos tanto en gestión como en tecnología,
enlazando y articulando los cambios en las empresas. Los
cambios contextuales implican esfuerzos superiores a los hasta ahora
realizados. El
proceso de modernización implicará: Por
el lado de las empresas: a)
una transformación decidida en la selección, introducción y manejo de
la tecnología, b)
un proceso intenso de capacitación de la mano de obra, c)
una introducción paulatina, pero constante de técnicas de producción
y organización empresarial e inter/empresarial flexibles, que fomenten
la especialización y complementación de las empresas. d)
un fortalecimiento consistente del entorno de abastecimiento y
servicios, e)
una agresiva política comercial hacia el exterior. f)
búsqueda de alianzas estratégicas empresariales entre empresas
productoras, abastecedoras y comercializadoras. Por
el lado del entorno institucional: a)
una política clara
de fomento local con direccionalidad estratégica y con participación público/privada
en su formulación e implementación. b)
una activa relación
entre educación, investigación y empresas, a fin de apoyar y sostener
creativamente al entorno empresarial y generar capital humano altamente
competitivo. c)
desarrollo de una
normatividad moderna capaz de regular el mercado y crear mecanismos de
estandarización. d)
una política
financiera de mediano plazo que sostenga el proceso de modernización. Las
condiciones actuales del sector, su crecimiento e importancia, así como
los nuevos retos, indican claramente que se ha llegado al fin del
crecimiento espontáneo. Es necesario por eso, fortalecer sistemáticamente
los esfuerzos empresariales a través de la generación, sistematización,
difusión y enlace de conocimientos tecnológicos y organizativos que no
se dan de manera espontánea, aprovechando las ricas experiencias
locales y vinculándolas con conocimientos que permitan generar
condiciones que fortalezcan el entorno local. N.
de la R.: Quienes deseen solicitar una copia del trabajo o consultar a
su autor pueden hacerlo a: minka@ots.com.pe. |
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